Hasta hace poco me puedo considerar un lector avido. De niño siempre fue para mi una tortura leer; nadie me fomendo ese habito, lo mismo maestros que progenitores. Estos ultimos ni la caja del cereal leen.
Si hasta hace un par de meses tome en serio la lectura como una poderosa arma, no solo para refinar la escritura y las habilidades argumentativas, sino en particular, como un metodo infalible para evitar la ignorancia y su fetido olor que tantas veces ha sentado sus reales en nuestro entorno.
Un cuerpo sano no puede albergar una mente debil y viceversa. Al cuerpo se le debe dar ejercicio y sana alimentacion; al cerebro cultura. Asi de sencilla es la cuestion.
Mi nuevo regimen de letras lo inaugure con
"Mi lucha", una tan obra controversional como su autor mismo. Tras concluir su lectura me fije una nueva imagen entorno a
Adolf Hitler, una muy alejada de la "version oficial" que, como todos sabemos, la historia se cuenta segun la total satisfaccion de los ganadores.
Despues tuve una pequeña nocion de que tan habil orador era en realidad. Acudir a uno de sus mitines debio ser toda una experiencia.
Uno termina dandose cuenta que el
Nacional Socialismo no es tan malo como la creencia popular o el sentido comun nos hacen creer. Hitler, en efecto, tenia razon en muchas cosas; fundamentadas ante todo. Sin embargo, estaba completamente errado en otras tantas. He aqui, entonces, donde nuestra capacidad de pluralidad se ve aumentada, y de ahi que lo recomiende tanto.
"El principe" ¡Ah!
Nicolas Maquiavelo. ¿Quien no ha escuchado sobre el? Unos lo definen como el ABC de la politica, otros como el manual para todo aquel que tenga las agallas para ser lider. No importa el angulo o el factor tiempo,
"El principe" siempre se puede ser bien adaptado a cuestiones contemporaneas.
El prologo, aunque extenso, es por demas productivo. La caidas y resurgimientos de la Familia Medici, Cesar Borgia y hasta las torturas de las cuales fue presa el autor Florentino. Lo realmente trascendente fue la vision que se tiene sobre el Maquiavelismo y la extraña mania de relacionarlo con la mezquindad, casi de manera inmediata.
Lo cierto es que sus detractores son aun mas mezquinos, en palabra y accion, que el mismo Maquiavelo. Atacar todo lo que nos es adverso o incomprensible, esa es nuestra naturaleza.
Mi consejo pues, se resume en lo siguiente: ¡Lean! Hay fantasticos autores que se tomaron su tiempo para imprimir sus ideas. Lo menos que podemos hacer es consultarlas parea evitar que se pierdan en el olvido. Alimenten su cerebro. Salgan del patetico circulo de parlantes cuyo lexico no excede las 150 palabras. Armen su punto de vista para que sea defendido de manera ferrea.
"Los tiranos siempre echaran mano de los grupos ignorantes e iletrados para atacar a las debiles capas intelectuales."En una sociedad educada, esta clase de regimenes no tienen cabida.